¿Se puede usar agua como líquido limpiaparabrisas?

Una de las situaciones que más incomodan a los conductores es cuando se activa el testigo de los limpiaparabrisas, porque significa que tienes que rellenar el líquido de los limpias. Pero, tienes que tener cuidado de cómo hacerlo y de no usar únicamente agua. A veces, lo barato sale caro.

El lavaparabrisas es un sistema que debe estar siempre a punto, porque una luna delantera sucia es siempre peligrosa. Si sales con prisas y no te has molestado en despejar la porquería, es falta de previsión. Pero ¿y si de pronto vas circulando y te cae algo encima que te mancha todo?

Excrementos de animales, un goterón en el techo de un túnel, parte de la carga líquida del camión que llevas delante, insectos que se estampan en el cristal… El efecto sería el mismo: falta de visibilidad y necesidad urgente de solucionar el problema. Además, fíjate si es importante este elemento que hasta las ITV lo revisan y es de lo primero que te piden que actives. 

Funcionamiento del limpiaparabrisas

Cuando abres el capó, el líquido de los limpias es uno de esos elementos que siempre tiene que estar visible. Normalmente, el dibujo no deja lugar a la duda. Incluso hay modelos que ya en el tapón ponen el logo o incluso un letrero que dice: «usar sólo líquido específico«.

Y esto nos da muchas pistas sobre el contenido principal de este práctico acerca de cómo rellenar el líquido de los limpias y por qué no debes usar sólo agua. Un punto importante es que no lo confundas con el vaso de expansión que pertenece al circuito de refrigeración y que es un líquido anticongelante/refrigerante del radiador.

Para empezar, debes recordar que el sistema es muy sencillo, pero debe funcionar a la perfección. Consta de: 

  • Depósito: donde va el fluido. Tiene una marca de nivel máximo y mínimo y en ocasiones te parecerá desproporcionadamente grande. 
  • Tubos: por donde circula el líquido hasta los eyectores. 
  • Eyectores: los pivotitos agujereados que ves sobre el capó y que apuntan a la luna. No deben estar torcidos (para no mojar a otros usuarios de la vía y que no te sirvan a ti) ni atascados. 
  • Mecanismo impulsor. Es un pequeño motorcito eléctrico lo hace por ti en cuanto lo activas de desde la palanca pertinente.

No uses solamente agua

El procedimiento para rellenar el líquido de los limpias es extremadamente sencillo: 

  • Levanta el tapón (suele quedarse ahí, mediante una bisagra o algo para que no se pierda, dado que es una operación de lo más doméstica y recurrente). 
  • Vierte el líquido directamente, con cuidado de que no se ensucie lo de alrededor y que no llegue hasta el borde. Aquí no es tan importante como en el refrigerante dejar un margen para cuando el fluido se expanda con el calor, pero no sobra, ya que el vano motor también sube de temperatura. 
  • Cierra bien y comprueba que el tapón no queda flojo o abierto.  

En caso de emergencia, es mejor llevar el depósito del lavaparabrisas con agua corriente (del grifo o de la manguera que hay en algunas gasolineras) a tenerlo vacío, por las razones de seguridad que explicábamos al principio. Sin embargo, el agua sin más, a medio y largo plazo, te puede acabar dando algunos problemas:

  • Congelación: el punto de congelación son cero grados centígrados, una temperatura muy normal en el vano motor de un coche que pase una noche de otoño o invierno a la intemperie. Si el agua se solidifica, además de no salir cuando accionas la palanca, aumentará de volumen y podría dañar el depósito, los conductos o cualquier otra parte del sistema del wiper. Es por eso que mucha gente rellena este dispositivo con agua y luego añade unas gotas de anticongelante. Pero ya decimos: esto sólo vale como solución temporal. 
  • Visibilidad: además de jugarte perderla por congelación inicial, también se puede dar el caso de que el agua se congele luego, una vez que entre en contacto con el parabrisas. El efecto es que de pronto se forma una capa de hielo que anula la visibilidad y no se puede retirar con las barrederas de los limpiaparabrisas. 
  • Cal: a medio plazo, como sucede en cualquier electrodoméstico de casa, la cal podría ir sedimentando en los conductos y dañar el sistema. 
  • Oxidación: lo mismo pasa con el óxido, que acabaría dañando el sistema y el exterior del vehículo. 
  • Gomas y otros elementos: si dejas el agua tal cual o haces mezclas caseras con jabones y antocongelantes, la solución de emergencia sirve a corto plazo, pero con el tiempo, eso podría dañar también todo lo que sea de goma (conductos o ‘macarrones’, bomba impulsora…) y también aquello con lo que se tope en la parte exterior del vehículo (plumas del limpiaparabrisas, gomas de las lunas, desagües…). 
  • Malos olores: además, desde el punto de vista del confort, piensa que lo que caiga sobre la luna acaba detectándose en el habitáculo. Y no es lo mismo que se cuele un olor raruno, como de esponja vieja o de agua estancada… a un agradable aroma a jabón.  

Por tanto, revisa el estado del líquido del limpiaparabrisas en nuestro taller o en cualquiera de la Red EuroTaller y pon a punto tu coche gracias al servicio de los mejores profesionales del sector.

Fuente: Eurotaller www.eurotaller.com

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